jueves, marzo 02, 2006



Hablar para no decir nada


arte & parte es como el anuncio en busca de empleo de una inmigrante rusa que todos los días veo clavado en el tronco de uno de los plátanos de mi calle, la tosca inscripción anónima sobre la puerta de un baño público, el mensaje en una botella lanzada a las turbulencias del triturador del camión de la basura, la carta que nunca llegó a América porque quedó atrapada en el fondo del Atlántico, en el pecio del Saint John.